Óscar Cortés Salás

Saludos y bienvenidos.

Me llamo Óscar Cortés Salás. Tengo 53 años, soy padre y llevo más de diez años creando grupos y ofreciendo talleres de crecimiento personal. Pero hubo un tiempo en el que no sabía cómo estar en un grupo. Ni siquiera sabía muy bien cómo estar conmigo.

De niño me costaba encontrar mi lugar. Repetí cursos y tenía dificultades para prestar atención. En la adolescencia fui un chico conflictivo; llegaron a expulsarme de dos institutos. Era rebelde y transgresor. Parecía que los demás conocían las reglas de un juego que nadie me había explicado, y yo me empeñaba en romperlas. A veces por rabia. Otras, quizá, para comprobar si alguien se detenía a preguntarme qué me ocurría.

Durante años llevé una vida desordenada. Atravesé situaciones críticas, conviví con la ansiedad y con emociones que no sabía gestionar. Hubo comportamientos agresivos de los que hoy me hago cargo. No cuento esto para disculparme ni para vestir de aventura una etapa difícil. Lo cuento porque también aquel joven, que buscaba su lugar dando golpes a puertas que no sabía abrir, forma parte de mi historia.

Para protegerme construí un personaje. Parecía fuerte, siempre tenía una respuesta y casi nunca dejaba ver una grieta. Me sirvió durante un tiempo, hasta que empezó a pesar. Puedes interpretar tan bien un papel que un día ya no sabes quién eres cuando se apagan las luces.

A los 25 años, mi cuerpo dijo basta. La ansiedad había llegado a un punto en el que no podía seguir apartando la mirada y empecé psicoterapia. No hubo un instante mágico en el que todo se ordenara. Hubo preguntas difíciles, pasos pequeños y días en los que volver a intentarlo ya era suficiente.

La Terapia Gestalt cambió profundamente mi manera de mirarme y de mirar a los demás. Más tarde llegó el teatro. Sobre el escenario descubrí algo que todavía me conmueve: podía entrar en un personaje sin perderme en él. Podía dar cuerpo a una emoción, escucharla, jugar con ella y salir de escena sabiendo un poco más de mí.

También apareció el humor. Primero fue una rendija por la que entraba aire. Con los años se convirtió en una parte esencial de mi vida. Me enseñó que reír no siempre es apartar la mirada de lo que duele; a veces es encontrar otra forma de sostenerlo. Mi camino me llevó también a trabajar como representante de artistas. Cerca de ellos he visto cómo una vivencia puede transformarse en creación y cómo una carcajada compartida puede acercar a personas que, un momento antes, se sentían solas.

Sigo siendo rebelde y transgresor. No he querido borrar esas partes de mí; he aprendido a escucharlas. Hoy me empujan a cuestionar lo que nos obliga a encajar, a buscar caminos propios y a crear espacios donde se pueda experimentar sin miedo a hacerlo «bien». Ser padre me sigue enseñando a estar presente, reconocer mis errores y volver a empezar. Y los grupos que llevo más de una década creando y acompañando me recuerdan que nadie encuentra su camino al mismo ritmo que los demás.

A veces vuelve la voz de aquel niño inseguro que no encontraba su lugar. Me pide que enseñe mis títulos, que demuestre que ahora sí soy suficiente. Entonces recuerdo que no necesito empezar por ahí. Prefiero contarte quién fui, quién soy y qué he aprendido en el camino. Más abajo encontrarás también mi recorrido profesional.

Durante mucho tiempo sentí que iba por la vida estropeándolo todo. No creo que aquello ocurriera por una razón ni que hiciera falta pasar por ello para llegar hasta aquí. Pero hoy puedo elegir qué hacer con lo vivido. Mi propósito es crear espacios de crecimiento personal donde otras personas puedan detenerse, explorar lo que sienten y encontrarse a sí mismas en compañía. Espacios donde el teatro, el cuerpo y el humor abran posibilidades; donde no haya que esconder las grietas para participar.

Quizá sea esa mi forma de cuidar ahora lo que antes no sabía cuidar: ofrecer un lugar en el que el personaje pueda descansar y la persona que hay detrás encuentre tiempo, compañía y libertad para aparecer.

Gracias por estar aquí.
Gracias por tu sensibilidad, tu curiosidad, tu deseo de crecer.
Con gratitud y presencia,
Óscar

Currículum

  • Formado en Terapia Gestalt en la ITG de Castellón, bajo la dirección de Antonio Selles  (co-fundador y director del ITG).
  • Master por la Escuela Española de Teatro Terapia Gestalt, del que es “miembro honorífico“ Paco Peñarrubia.
  • Máster en Teatro Gestalt «El teatro como oportunidad»,  por el ITG de Barcelona – socio fundador Joan Garriga – , impartido por Isabel Montero y Laura Fernandez.
  • Teatro para la Vida  – Estudio para el actor de Juan Carlos Corazza
  •  Postgrado en «Cuerpo y Arte» en la escuela de ALAS  de Barcelona – Arte en Movimiento – dirigido por Andrés Waksman.
  • Miembro adherente de la AETG – Asociación Española de Terapia Gestalt –
  • Productor teatral y promotor musical.
  • Asistente personal del cómico y humorista Joaquín Reyes desde 2010 a 2023
  • Productor ejecutivo del espectáculo Viejovenes del 2014 al 2020.
  • Productor ejecutivo del espectáculo Wanted- Se busca , dirigido por el reconocido dramaturgo Carles Alfaro e interpretado por el actor, Edu Soto, actualmente en gira.
  • Durante años he desarrollado labores de booking, contratación y representación artística de reconocidos profesionales del humor y las artes escénicas, como Leo Harlem, Luis Piedrahita, Edu Soto y Javi Sancho, a través de agencias como Sueños Musicales y Original Concerts, esta última bajo mi dirección en la actualidad.

He impartido talleres en espacios escénicos de gran valor simbólico y cultural, entre ellos: Teatro La Latina (Madrid). El Umbral de Primavera, Madrid -Lavapies- . Teatro Tívoli (Barcelona). Teatro Olympia y Talía (Valencia). Teatro Guimerá (Tenerife). Auditorium  (Palma de Mallorca). Sala Mozart, auditorio de Zaragoza.

“En un mundo en el que las máscaras y los roles nos vienen impuestos por otros, por las circunstancias y/o por nuestros miedos, la oportunidad de actuar como lo que nunca nos hemos atrevido a ser, con la energía que siempre nos han/hemos negado es la manera óptima de recuperar nuestros recursos más ignorados.
Un escenario en el que el soporte y la confianza se convierten en los principales ingredientes es el marco idóneo para dar lugar al descubrimiento de nuestras capacidades más desconocidas. Este es el contexto en el que Óscar te propone su laboratorio de investigación artístico y humano. Yo que tú no me lo perdería”.

 

Manuel Ramos Gascón Dr. en Psicología Director ITG Valencia